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ORIENTACIÓN PROFESIONAL EN CÓRDOBA

SI NO HAY ¿ME LO INVENTO?

SI NO HAY ¿ME LO INVENTO?

Desde que comenzase a trabajar en la Orientación, hace ahora exactamente cinco años, siempre ha habido ideas negativas que me han rondado por la cabeza. Prejuicios sobre Córdoba y el empleo en esta ciudad. Algunos de ellos no muy acordes con lo que, a nivel profesional debía pensar, muchas veces en contradicción con lo que debía transmitir a mis usuarios y me he cuidado muy mucho de confesárselas a nadie. No se trata de un secreto, al contrario, se trata de un clamor, algo que todo el mundo vocifera: Córdoba no tiene trabajo, es mejor irse con la música (o el curriculum) a otra parte. Automáticamente este pensamiento generaba preguntas, la más insistente era: “si no hay trabajo ¿qué sentido tiene mi profesión?”.  Esto es muy tremendista pero no me digáis que en momentos bajos no se  ha cruzado por vuestras cabezas. 

Uno de esos días acudí a una charla que daba un alto cargo de Empleo en Sevilla (Antonio Toro) y salí de allí con una brizna de esperanza. El hombre en cuestión decía (lo resumo) que cada época había dado su oportunidad a un tipo de empleo. Así los años sesenta eran los años del empleo por cuenta ajena, en los que la gente prefería éste al empleo público por tener sustanciales diferencia de condiciones y sueldo. Posteriormente los setenta y ochenta eran los años del empleo público debido al estancamiento de todos los sectores económicos y a la creación de las nuevas instituciones democráticas (Comunidades Autónomas, Ayuntamientos..etc) necesitadas de personal. Finalmente desde los noventa en adelante, todo se estanca: industria, servicios... y los organismos e instituciones públicas  están más que dotadas de personal, es la hora del autoempleo para el que, según sus palabras, hay más asesoramiento, soporte y ayudas que nunca. 

Años más tarde, concretamente este septiembre, acudí a un evento que pasó sin pena ni gloria a pesar de lo interesante de su contenido: “Emprendores06”. Las jornadas se centraba en los jóvenes emprendores del sector cultural (editores, arqueólogos, productores, directores de teatro...). todos/as ellos/as contaron sus experiencias, y lo que fue más interesante: sus fracasos. Tenían varios denominadores comunes: la inmensa mayoría provenía de titulaciones con escasas salidas laborales y habían derrochado imaginación y creatividad. Habían sabido darle a sus empresas un enfoque novedoso, un atractivo nuevo, un valor añadido, en el que recaía su éxito, otros directamente se habían inventado un nuevo campo empresarial. Aparte de la oportunidad que brinda el sector cultural, contemplado como estratégico por las distintas  administraciones, todos confesaban sentir pasión por su profesión. 

Para continuar con el artículo conviene que nos detengamos en la definición que dá de la palabra “crear” la Real Académia de la Lengua: 

  1. Producir algo de la nada
  2. Establecer, fundar, introducir por vez primera algo; hacerlo nacer o darle vida, en sentido figurado.
  3. Instituir un nuevo empleo o dignidad.
  4. Hacer, por elección o nombramiento, a alguien lo que antes no era. U. especialmente referido a dignidades muy elevadas, por lo común eclesiásticas y vitalicias.

 Bueno, retomando el inicio del artículo podemos obtener varias conclusiones:  si hay poco empleo en Córdoba tendremos que inventárnoslo, si las fórmulas se agotan hay que innovar. Desempleados/as y profesionales de la orientación debemos utilizar la imaginación, ser creativos, innovadores. No es tarea fácil, pero la creatividad es una capacidad que se entrena como cualquier otra y se utiliza (o no) en todos los ámbitos: en la vida cotidiana, con nuestra pareja, amigos, actividades, inquietudes. La inquietud nace de la voluntad de querer saber, de hacerse preguntas y buscar esas respuestas, de no conformarse, de ser críticos, de apasionarse, de estar abiertos a otras cosmovisiones, en definitiva, de estar realmente vivos. 

 El poeta cordobés Pablo García Casado dice en su poema Puzzle: 

yo tengo una tristeza se llama desempleo                                                                                                            destruye corazones vacía los depósitos despunta las flechas de ese arquero que corre por los bosques y cierra las oficinas postales yo tengo una tristeza de fábricas en ruina                                                              una tristeza inútil como un puzzle como un mapa sin norte 

La persona desempleada debe sacar fuerzas para ser creativa, y no siempre será posible en estas condiciones. Los profesionales de la orientación, sin embargo, debemos exigírnosla.

José García Obrero

CRO de Córdoba.

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